Sínodo, una Iglesia viva y en movimiento

Concluyeron los trabajos del grupo de teólogos y teólogas en vista de la Segunda Sesión de la XVI Asamblea General del Sínodo de los Obispos, que se tendrá del 2 al 27 de octubre de 2024. Ahora, continúa el discernimiento en vista de la elaboración del Instrumentum laboris.

Vatican News

“El Pueblo Santo de Dios se ha puesto en marcha por la misión gracias a la experiencia sinodal. ¡Las semillas de la Iglesia sinodal ya están brotando!”, expresó el cardenal Jean-Claude Hollerich S.J., Relator General de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, al concluir los trabajos del grupo de teólogos y teólogas que del 4 al 14 de junio trabajaron en los informes que llegaron a la Secretaría General del Sínodo con vistas a la Segunda Sesión de la XVI Asamblea que se llevará a cabo del 2 al 27 de octubre de 2024.

Una amplia reflexión teológica

El grupo de teólogos (hombres y mujeres, obispos, sacerdotes, consagrados/as y laicos), procedentes de distintos continentes, ha trabajado sobre los 107 informes de las Conferencias Episcopales y de las Iglesias Orientales Católicas, sobre la contribución de la USG-UISG (respectivamente Unión Internacional de los Superiores Mayores y Unión Internacional de las Superioras Generales), y sobre las más de 175 observaciones, procedentes de realidades internacionales, facultades universitarias, asociaciones de fieles o de comunidades y personas particulares. Otra fuente importante de reflexión fueron los informes presentados por los párrocos en la reunión de trabajo de tres días del encuentro Los Párrocos por el Sínodo.

“Una Iglesia viva y en movimiento”

De todos estos informes emergen “una Iglesia viva y en movimiento”. Entre los temas que más se repiten están: “la formación a la sinodalidad, el funcionamiento de los órganos de participación, el papel de las mujeres, de los jóvenes, la atención a los pobres, la inculturación, la transparencia y la cultura de rendición de cuentas por parte de quienes asumen un ministerio en la Iglesia, pero también la catequesis y la iniciación cristiana, la colaboración entre Iglesias, la figura del obispo”.

No imponer su propia visión de la Iglesia

“Los informes relatan a menudo la experiencia de personas que han realizado una verdadera conversión personal. Otros, sin embargo, de personas que siguen experimentando confusión, preocupación o ansiedad. En particular, existe el temor de que lo que se envía no se tome en serio o de que ideologías y grupos de presión de fieles se aprovechen el camino sinodal para imponer su propia agenda”, señala el cardenal Mario Grech, Secretario General de la Secretaría General del Sínodo. “Por eso, precisó el Purpurado, es bueno recordar que la Asamblea de octubre no trata de tal o cual tema, sino de la sinodalidad, de cómo ser una Iglesia misionera en camino. Todas las cuestiones teológicas y las propuestas pastorales de cambio tienen este objetivo. La Asamblea será ante todo un tiempo en el que cada participante, situándose en un camino que comenzó en 2021 y aportando la ‘voz’ del pueblo de Dios del cual proviene, invocará la ayuda del Espíritu Santo y la de sus hermanos y hermanas para discernir la voluntad de Dios sobre su Iglesia, y no una ocasión para imponer su propia visión de la Iglesia”.

Las etapas del Instrumentum laboris

El proceso de elaboración del Instrumentum Laboris continuará con otras etapas: en este momento, en el que se ha articulado el material recibido por el grupo de teólogos y teólogas, el Consejo Ordinario realizará un primer discernimiento de lo redactado. Seguirán las fases de redacción del documento propiamente dicho y un sistema de amplia verificación hasta que el Consejo Ordinario apruebe el documento que será sometido al Santo Padre para su aprobación definitiva.

Al respecto, monseñor Riccardo Battocchio, Secretario Especial de la XVI Asamblea señaló que, “El Instrumentum Laboris para la Segunda Sesión de la XVI Asamblea será diferente del anterior. Si para la Primera Sesión era importante poner de relieve la amplitud de los temas a tratar, el documento de trabajo para la sesión de octubre pretende, en cambio, destacar algunos nudos que hay que desentrañar para responder a la pregunta Cómo ser una Iglesia sinodal en misión, tomando en cuenta el camino recorrido hasta ahora y proponiendo argumentos teológicamente fundamentados junto con algunas propuestas concretas para ayudar al discernimiento confiado a los miembros de la asamblea”.

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